22 de septiembre de 2012

Muere José Curbelo, uno de los más grandes músicos cubanos de todos los tiempos


21 de septiembre de 2012.

La Habana: diseñan acciones jurídicas contra el regetón.

Miami: muere José Curbelo, uno de los más grandes músicos cubanos de todos los tiempos. Desafortunadamente, este compositor, pianista, director de orquesta y uno de los jefes fundadores de la música caribeña en Nueva York, es uno de los muchos músicos latinoamericanos apartados del canon y completamente olvidados por los estudiosos.


Curbelo es uno de los muchos padres del mambo. Nos dejó el registro fonográfico más antiguo que poseemos sobre la expresión “Yo soy el Rey del Mambo” en una guaracha de 1946 que ya posee todos los elementos del mambo neoyorkino que se popularizará a partir de 1949 y, por supuesto, con muchos rasgos en común con el mambo de Pérez Prado del cual se conocen antecedentes tan pronto regresó de su viaje a Nueva York en agosto de ese mismo año.

Su orquesta protagonizo múltiples “duelos musicales” en centros de baile como la Conga o el China Doll del Spanish Harlem contra formaciones de la altura de los Afrocubans de Machito… y en más de una ocasión fue considerada por aficionados y prensa especializada como la mejor de todas… ¡incluso sobre la de Machito!. En su orquesta se formaron dos jóvenes neuyoricans que causarían furor en la escena latina de la gran manzana: el cantante Tito Rodriguez y el Timbalero Tito Puente… nada más ni nada menos. Por último, sus versiones de temas como “La La La” grabado en el lejano 1953 y clasificado en ese momento como “mambo” poseen ya el sonido característico de la salsa neoyorkina que la Fania comercializaría casi veinte años después. Así lo atestigua un usuario anónimo en este comentario de youtube. [transcripción literal]:

en el min. 1:21 suena como a new york, quienes han escrito la historia de la salsa nos han estado mintiendo? pues yo auqi lo que escucho es un sonido igual o adelantado a su epoca. solo hay que reconocer que los cubanos inventaron esta onda. hay que llamarla por el verdadero nombre y lo dice un mexicano. Saludos.
catalepsia28 hace 3 semanas



El mejor homenaje que Curbelo puede merecer, además de que los estudiosos espabilemos y dejemos de una vez de buscar afanosamente orígenes atávicos de “géneros musicales nacionales” y nos dediquemos más seriamente a la reterritorialización de la música latinoamericana por el mundo, es escuchar su música y gozar a más no poder.

Para comenzar les propongo esta lista de reproducción con algunos de sus temas.

En Aquellas batallas, José Curbelo, encontrarán una nota de Salsa Jazz que incluye una pequeña reseña biográfica y un trozo imprescindible del libro Oye Como Va de José Arteaga (La Esfera de los Libros, Madrid, 2003) en la que nos habla de sus primeros años en Nueva York.

En mi artículo Apuntes para una prehistoria del mambo (Latin American Music Review 30 (2), 2009, pp. 213-242) encontrarán parte de su contribución a la formación del mambo. Transcribo abajo una parte de este texto con los enlaces correspondientes a la música de la que se habla para que puedan apreciar mejor los aportes del gran José Curbelo (en el artículo completo tienen la bibliografía).

Lo que más siento es que no llegué a tiempo para entrevistarlo en Miami...


11. La conexión José Curbelo

José Curbelo (La Habana 1919) llegó a Nueva York en 1939. Hacia 1942 su orquesta repetía las estrategias de Cugat y ofrecía una música “descafeinada” muy al gusto norteamericano. Sin embargo, cuando el estilo de los Afrocubans de Machito se va imponiendo, y sobre todo cuando comienza a compartir cartel con él en el club la Conga hacia 1945, su sonido cambia hacia una “rumba más fiera” que le ganó gran prestigio entre público, crítica y músicos latinos y estadounidenses (Pujol, 1994 y 1995a y Salazar, 2002: 98). En las votaciones realizadas entre 1944 y 1947 por los periódicos latinos “La Prensa” y “Revista Teatral”, la de Curbelo fue valorada por el público como la mejor Orquesta de música latina por delante incluso de Machito (Pujol, 1995a). Para la crítica norteamericana Curbelo es una de las figuras principales en la consolidación del sonido latino de Nueva York y en la creación del mambo (Roberts 1999b: 71).

A fines de 1946 realiza una serie de presentaciones en el salón China Doll (antiguamente la Conga) que fueron transmitidas por radio. Entre los miembros de su orquesta resaltan dos jóvenes puertorriqueños: el cantante Tito Rodríguez y el timbalero Tito Puente. En una transmisión de Octubre interpretan “Botamos la pelota”,[1] una conga de Silvio Contreras que grabó en 1940 con su charanga “La Orquesta Hermanos Contreras”. En su arreglo, Curbelo le quita el ritmo de conga, la clasifica como guaracha e introduce varios elementos de lo que será el estilo característico del mambo de Nueva York. Después de seis compases de breve introducción instrumental irrumpe una parte cantada que parodia la letra original: “Pero botamos la pelota en el 39/, botaremos la pelota en el 46/, con la orquesta de José Curbelo, veni, venimos arrollando”.[2] Después de un interludio musical que repite la melodía principal en las trompetas primero y luego en el piano, le siguen la repetición de los compases de introducción y por fin comienza la parte mambeada: un tumbao en el piano y otro en el bajo que se mantienen en un mismo acorde en tempo muy animado y sobre los cuales el cantante improvisa alternando con el coro “arrollando, arrollando”. Entonces la percusión se incrementa con la cáscara de los timbales de Puente y por fin aparecen los guajeos en los saxos que se repiten en ostinato y sobre ellos, después de unos compases, las trompetas que realizan shakes y diferentes ornamentos (ver Ejemplo 16).



A esta sección le seguirá un brillante solo de piano (con mucho sabor a Nueva York) y más intervenciones de Rodríguez y el coro y la coda final.

El 29 de noviembre Curbelo se vuelve a presentar en el China Doll (con el mismo cartel estelar en la voz principal y en los timbales) y desde ahí retransmite por radio “El Rey del Mambo”, guaracha de Félix Cárdenas Hernández compositor Matancero autor también del célebre son “Puntillita” y otros temas que se grabaron tanto en la Habana como en Nueva York por músicos como Pérez Prado o Machito. Este importante tema sólo ha recibido un comentario escueto de Roberts (1999a y 1999b) y Firmat (2000) y no es mencionado por los mambólogos cubanos. Comienza con una introducción en la que los saxofones ejecutan un riff sincopado que no llega a ser un guajeo (ver Ejemplo 17).


Después de una digresión armónica muy jazzística en las trompetas comienza la parte cantada: “Yo soy el rey del mambo si señor” (bis). “Porque lo llevo en la sangre como es” (motivo sincopado de las trompetas) (bis). “A gozar con mi mambo”, (intervención trompetas agudo) “a bailar con mi tambor” (pequeñita chambola rápida) (bis). Estribillo: “Rico mambo, mambo”, etc. Los interludios instrumentales incluyen pequeñas chambolas realizadas por los saxofones que acompañan el a las trompetas que realizan gestos cromáticos muy agudos, repentinos y cortos. El tratamiento de los metales difiere a otras guarachas grabadas por Curbelo en esta época. En esta pieza tienen mucho más protagonismo, presentan gran virtuosismo y se desarrollan en los registros más agudos. El tema continúa con el solo de piano característico de Curbelo y una parte donde se alteran coro y solista.

La pieza nos informa que para fines de 1946 la expresión “El Rey del mambo” ya estaba en uso en Nueva York y es la primera noticia que tenemos sobre la eterna (e inútil) disputa por ocupar su trono. No existe ninguna información de que el tema se haya grabado (o conocido) en la Habana. Sólo conocemos un par de grabaciones de Machito donde el tema sigue pareciendo un poco extraño. El 29 de marzo de 1949, en pleno auge del mambo en Nueva York, Machito lo interpreta en un programa de radio. Pese a que su arreglo incluye más tipos estilísticos del mambo (el riff del inicio es más mambeado y en el interludio las trompetas siguen haciendo gestos cortos agudos pero sobre el acompañamiento de un claro guajeo en los saxofones), el resultado suena ajeno a los estándares del estilo a fines de los cuarenta. La versión de Machito es más rumbeada y sustituye el solo de piano por el de percusión.

Otros temas mambeados grabados por Curbelo son los siguientes: en 1946 “Llora” guaracha que repite los diseños cromatizados de los guajeos del tipo ”Figurina del solar” que vimos en la versión de Pérez Prado (ver sección anterior), sobre un tumbao del bajo que acentúa los tiempo 3 y 4 similar al del danzón de nuevo ritmo. En 1947 graba “Rumba bomba”, tema con partes cantadas en castellano y partes en inglés y la famosa rumba “La ruñidera”.[3] Ambas desarrollan efectos de shake en las trompetas. Ya en 1952 graba dos de sus más exitosos mambos: “Paula” y su arreglo del célebre “El Jibarito” de Rafael Hernández. Y entre 1952 y 1953 graba el mambo “La familia” y el tema “La la la”, clasificado como mambo pero que ya tiene todo el sonido de la Salsa que Fania difundirá casi 20 años después.




[1] La información proviene de las notas del CD. Al tratarse de una transmisión de radio no existe registro discográfico.
[2] La letra de la canción original dice: “Botamos la pelota en el año 40, con la orqueste Hermanos Contreras vení a rumberar”.
[3] Fechas de grabación: “Rumba bomba” (29.01.47) y “La ruñidera” (26.11.47.; Díaz Ayala 2002: ficha 639).