18 de octubre de 2014

Choreoscope Barcelona 2014

Choreoscope Barcelona 2014







El 16 y 17 de octubre se realizó Choreoscope Barcelona 2014: international dance film festival Barcelona-Bucharest. Esta segunda edición del festival dedicado enteramente a la video danza, irrumpe sonora e inusitadamente en un medio que, al parecer, de empeñar buena parte de su creatividad en las ayudas oficiales ahora inexistentes, se está meneando más bien poco. El festival ha puesto sobre la pista de baile propuestas novedosas, nos ha agitado desde un lugar distinto y ha puesto un deslumbrante proyector sobre una práctica que día a día se consolida con producciones fascinantes y unos estándares de calidad desafiantes y exquisitos. Así lo corroboró un público entusiasta que abarrotó los cines Maldá; saturó las reservas de entradas y llegó a generar overbooking incluso para las actividades académicas. ¿Algún día la musicología llegará a tener tanto sexapil?

 

En esta ocasión, las proyecciones de cortometrajes de video danza se complementaron con una mesa redonda en la que teóricos y artistas reflexionaron sobre algunos problemas vinculados al cuerpo, el espacio y su mediación/reinvención audiovisual en estos tiempos en los que con más frecuencia oteamos el mundo a través de alguna pantalla.

 

Begoña Olabarria Smith del colectivo D+I (Danza más investigación) en su intervención El celuloide que bailó el fin-de-siècle: Cine primitivo y cuerpo moderno, nos llamó la atención sobre la nada casual coincidencia del surgimiento de cine como dispositivo constructor de modos de mirar más que de documentador de la realidad, con el surgimiento de la danza moderna y la emergencia de una corporalidad a la medida de la modernidad. Pasó lista a cortos protocinematográficos de finales del siglo XIX y principios del XX donde movimiento, danza y gestión de espacio anunciaban un futuro corporal atravesado de pantallas.


En un momento pregunté cuándo comienza el dispositivo audiovisual a construir y gestionar un espacio, cuerpo y ritmo propios (elementos que intuitivamente se me antojan distintivos de la vídeo danza) todo el panel al unísono y trepándose a internet, nos regaló este clásico de Maya Deren, A Study In Choreography for Camera (1945). 



Úrsula San Cristóbal observó que este breve film es también considerado como una de las primeras piedras angulares de la antropología audiovisual, un ámbito en el que discurso académico e impronta estética se dan la mano para producir conocimiento inter y transcultural. San Cristóbal también desarrollo el tema Tocarpara las cámaras: Reflexiones sobre el cuerpo del músico clásico occidental enla era de la mediatización. Los bailarines asistieron atónitos a una explicación de por qué los músicos "clásicos" nos llevamos muy mal con el cuerpo y el espacio y continuamos asfixiados en el anacrónico dogma de la música absoluta. Muy interesantes resultaron sus observaciones sobre cómo gestiona este tabú el reciente vídeo clip de música académica y sus agudos análisis de la anulación de espacio en vídeos como Si la noche haze escura (2009) del Dúo El Cortesano; la Cantate Domino (2014) de Sebastien Daucé & Ensemble Correspondances o la cautivadora vídeo-interpretación del lied Erlkonig de Schubert de Jessye Norman.







Así mismo, nos habló de notables excepciones en la creación de espacio y cuerpo en la vídeoperformance musical como la video-interpretación de la Consagración de la Primavera de Igor Stravinsky por el dúo de pianos Anderson & Roe (2013) o en su propio trabajo sobre los imaginarios medievales en Sine tactuviri in delectationem movetur. Sensualidad y Espiritualidad en la música de Hildegard of Bingen (2013-2014).



La sesión terminó con las intervenciones de Izabel Barsive (Ottawa) y Charlotte Audureau (París), destacadas realizadoras francófonas cuyas obras se proyectaron durante el festival. Las diferencias más llamativas entre ellas tuvieron que ver con el acceso a recursos y financiamiento. Mientras que la parisina nos contó el limbo en el que caen los proyectos de vídeo danza en la pesada burocracia francesa, las piezas de Izabel están repletas de logotipos institucionales canadienses apoyadores de estas propuestas y que indudablemente mantienen muy saludable esta manifestación artística. Se nota cuando el estado no se interesa solamente por apoyar los bienes culturales patrimoniales (a los cuales permanece anclado), sino también por la creación nueva (como vía de alcanzar el futuro).


Barsive también transita por un proceso formativo y está preparando su tesis de máster por lo que algunas de sus inquietudes resuenan completamente en el pabellón de la investigación artística. Entre sus preguntas de investigación más estimulantes estaban sus devaneos en torno a la conveniencia o no de definir la vídeo danza; si las piezas audiovisuales deben articularse en torno a estructuras narrativas o si algunas de sus creaciones más experimentales como su poética Dance reflexión pueden ser consideradas como pertenecientes a este ámbito. 




DANCE REFLEXION from Izabel Barsive on Vimeo.

Inopinadamante me aventuré con un par de respuestas: la naturaleza narrativa de la vídeodanza creo que puede seguir siendo productiva cuando ésta venga acompañada de un concepto amplio de gestión del tiempo que vaya más allá del story telling  (para el cual ya hay una superabundancia de artefactos audiovisuales) y ponga el cuerpo y movimiento y sus modos peculiares de crear tiempo como eje vertebrador. Con respecto a sus obras más aventuradas yo creo que sí son vídeodanzas  pues el dispositivo audiovisual crea un cuerpo, un espacio, un tiempo y un ritmo propios, que sólo pueden habitar en la pantalla e invitan al espectador al movimiento, manifiesto o encubierto, dentro de la órbita de su propio universo kinético-fílmico.


En su intervención Charlotte mostró un contrastante discurso más posicionado y subjetivador que no se agota en la invitación estética. Para ella, la danza filmada es sobre todas las cosas una seductora acción política con consecuencias sociales concretas. Así lo pone en evidencia su maravillosa En las puntas de la indiferencia (2013) que nos muestra un París y unos parisinos muy alejados del turismo de masas y de la "grandeur" que la han hecho insoportable. Destaca el esmerado trabajo sonoro en el que el ruido de la acción ejecutora de los bailarines (que abre la puerta a más sutiles sinestesias táctiles y transpiradas) se combina con el sonido ambiental y la música. 



En las puntas de la indiferencia - Trailer - Subtitulos Espanol from Charlotte Audureau on Vimeo.

De las dos sesiones de proyecciones sólo puedo opinar de la segunda (la primera, con sus gintonics inaugurales, me la perdí). Fue un monográfico de realizaciones quebequenses. De lo más notorio: el altísimo nivel técnico y estético de las producciones y un pathos sórdido y algo desesperanzador en todas la piezas. Lo que nos recuerda que las subvenciones artísticas tampoco otorgan por sí mismas la felicidad.


Entre los filtros grises y amarillentos y las gélidas locaciones de los vídeos mostrados, destaca por supuesto Danse Macabre (2009) de Pedro Pires. El tratamiento del cuerpo y el espacio son soberbios y fue el único vídeo donde no ví “bailarines”. En su lugar aparece el baile, video-fílmico baile… y la irreductible kinesis orgánica del cuerpo aun después de la vida.



Danse Macabre from Centre Phi | Phi Centre on Vimeo.

La  estética visual de Pires es compleja, envolvente y con una personalidad sumamente poderosa que se puede apreciar en otros proyectos más recientes y fuera de la danza como Triptych (2013). 



Muy atractivo también es el trabajo de Alan Lake. Destaca fundamentalmente por la balanceada planificación macroformal de sus vídeos y el tratamiento narrativo que descansa en el color, los filtros y cierta empatía motora que funde espectador y bailarines. Esto se aprecia en su contundente -bas, Le Lointain (2012).




Là-bas, Le Lointain - Teaser - Alan Lake from Francois Gamache on Vimeo.

Los ecos de Choreoscope segirán por Cataluña en las próximas semanas y seguramente los tendremos de nuevo el próximo año con más proyecciones y una agenda de discusión teórica más ambiciosa y multidisciplinar. 


Choreoscope es un proyecto atizado por Loránd  János y Susanna Vivé, las cabezas visibles de un equipo pequeño pero sumamente eficiente y muy imaginativo. El resultado ha sido muy estimulante y la atmósfera completamente libre de esas vanidades y resentimientos que entorpecen la creatividad y el aprendizaje. ¡Y yo aprendí  y disfruté mucho!, ¡Muchas gracias chicos!!!