15 de abril de 2018

Crítica de la audición nula

Crítica de la audición nula

Comentarios sordos y breves sobre la gestión de la música y sonido en el audiovisual contemporáneo.
#críticadelaudicionnula


8 de agosto de 2018

Este documental habla del fanatismo, la irracionalidad, el miedo a lo desconocido, la aparatosa fragilidad del ser humano… y también de una secta. Los personajes que desfilan son delirantes, como sacados de un casting soñado por Werner Herzog. La pésima calidad del material de archivo se convierte en una marca de estilo que es desarrollada de manera estupenda. Entre los productores se encuentran Jay y Mark Duplass (creadores de la excepcional “Room 104”).

La música preexistente hace de manera notable su trabajo: contextualiza, comenta y gestiona la distancia narrativa entre espectador y el relato. Pero la música original de Brocker Way, hermano de los directores Maclain y Chapman (todo queda en familia), es simplemente extraña. Por momentos parece acompañar con algún guiño de complicidad algunas de las entrevistas filmadas con la estética de anuncio de jabón Dove. Otras parece simplemente aglomerarse en el enrarecido mosaico de despropósitos de este entrañable episodio del “american way of life”.



29 de julio de 2018

La banda sonora de Killing Eve es realmente buena (y está muy bien gestionada). De hecho es lo mejor de la serie… De hecho es lo único de interés de la serie… De hecho... no pierdas tu tiempo... Aquí la tienes:




17 de julio de 2018
Es notoria la influencia en el estilo de la composición de imágenes de Mr. Robot en The Handmaid's Tale. La transformaciones del discurso visual a lo largo de las dos temporadas de esta última es notable: siempre de una belleza dolorosa.
En los primeros capítulos de la primera temporada dominaba la saturación de color y la composición por medio de la luz al estilo de la pintura holandesa del siglo XVII. En la segunda temporada dominan las imágenes sombrías, grises y azuladas con una composición desequilibrada (a lo Mr. Robot) y un empleo de la luz extraordinario pero diferente.
La música original sigue el mismo lenguaje eficaz. La gestión de la música preexistente en la segunda temporada se vuelve más extrema. Explora diversos registros de ironía y en ocasiones puede llegar a ser en verdad despediada y cruel.
Es excepcional el diseño sonoro, sobre todo en los ruidos ambientales y su espacialización. #críticadelaudicionnula



9 de mayo de 2018

Seamos justos: la dirección de cámaras de Tabula Rasa hace su trabajo… y los de música y sonido, hacen el suyo… pero también hacen el de los guionistas y el de los actores… ufff… Intentan llenar el vacío argumental y dramatúrgico con falsos vectores de tensión sonora, tan soporíferos como inútiles. De interés sólo para quien disfrute del neerlandés flamenco, sin la jjjjjjts que te raspan el cerebro del de los Países Bajos (por cierto, llama la atención la gran cantidad de palabras en inglés que usan para expresar sentimientos… será la falta de sol…) #críticadelaudicionnula





5 de mayo de 2018
#críticadelaudicionnula

El diseño sonoro del piloto de Westworld es sorprendente. La banda sonora, aunque demasiado convencional, prometía mucho con esos guiños y versiones a temas clásicos (de los Rolling Stones y otros). Pero al tercer capítulo ya estás echando de menos la "Isla de la Fantasía" (el avióoooon el avióoooon)  y otros parques temáticos televisados del pasado menos pretenciosos y más divertidos. 


La ecualización de voces es otro giño intertextual a las pelis de vaqueros de los sesenta y setenta, pero no hace sino enfatizar la pobre dirección actoral. 


2 de mayo de 2018
La actuación vocal de Penélope Cruz en esta serie es verdaderamente notable... #críticadelaudicionnula



21 de enero de 2018
The Knick es una suerte de Dr. House pero de la "Belle époque". Cuando la veo no sé qué me da más miedo: si las extraordinarias prótesis del interior del cuerpo humano (qué grima!!), que operan sin guantes o las escenas eróticas donde se luce ropa interior de principio del siglo XX (Dios!! Se te para el corazón antes que otra cosa!!).
El concepto visual de Steven Soderbergh es extraordinario y algunos recursos narrativo-audiovisuales en la construcción de subjetividad de los personajes y posicionamiento del espectador, son simplemente increíbles.
En este aspecto destaca la música original de Cliff Martinez. No es música de época ni de género (series médicas). Es música electrónica simple, repetitiva, machacona y por momentos sumamente cutre. A veces recuerda a Jean-Michel Jarré (oouch!!). Pero esta disonancia audiovisual entre música, época y drama, es sumamente eficaz. Evita que la nostalgia invada al espectador y logra colocarlo dentro del horizonte de acción/ambición de los protagonistas: el futuro.
Gracias a la música, vivimos su sentido de "modernidad". No es una historia de épica nostálgica a la Scorsesse: es la carrera sin descanso, a golpe de cocaína, por la conquista de los descubrimientos científicos (antes del peer to peer), la tecnología y el trapicheo de las farmacéuticas.
Su eficacia es mucho mayor que otras series que intentan recursos parecidos (como la desafortunada Versalles).
Pese a ello, el diseño sonoro, como ocurre con tantas otras series, es muy descuidado en algunos detalles. Los cambios de escena presentan a veces golpes de aire que estropean la ecualización, tapan la voz de los actores y desnivelan todo el paisaje acústico (hay que darle una repasada a toda la banda de audio de cada capítulo, amiguitos!!!).
Como muchas series de época, le comen las ansias por contarlo todo, así que muchos personajes son multifuncionales hasta la ignominia (hacen demasiadas cosas). Sólo hay dos temporadas. La pararon a tiempo de que degenerara en culebrón al uso. Más en #críticadelaudicionnula



10 de enero de 2018
Metalhead (Black Mirror 4x05) musicaliza sus escenas más angustiosas con el "Threnody to the Victims of Hiroshima" (1960) de Krzysztof Penderecki.


Pero uno no escucha Penderecki.... sino Ligeti... o más concretamente, el modo en el que Kubrick usa a Ligeti en " The Shining" (1980): dramatúrgicamente, la peli es el precursor sonoro de este capítulo. Por momentos parece una BSO original que parodia a Ligeti.
La música se articula muy bien con la imagen en blanco y negro y muy texturizada (que pretende proteger la verosimilitud del bicho cuadrúpedo).
El traslado de "música absoluta" a "música cinematográfica" expone cruelmente a Penderecki al tiempo que muestra hasta qué punto el sonido Ligeti tiene vida propia en la cultura de masas y es capaz de construir por sí mismo "tópicos músico-cinematográficos" independientes de sus funciones en la música de arte occidental.
#críticadelaudicionnula


16 de agosto de 2017
In treatment es un gran reto narrativo, dramático y sonoro. Apenas hay música pero el audio es riquísimo en ruidos ambientales provenientes de propio consultorio, de otras habitaciones de la casa y de la calle. Muy trabajado el diseño sonoro. 

Pero en la tercera temporada parece que al doctor Paul Weston se le colaron fantasmas que abren y cierran puestas o ventanas en cualquier momento: hay continuos cambios inexplicables de ecualización y volumen en el sonido de fondo. Descuidos de producción.

La serie es buenísima y es una argumentación muy eficaz de por qué hay que abandonar el psicoanálisis e intentar mejor con otro tipo de terapias. #críticadelaudicionnula



10 de agosto de 2017
De Paolo Sorrentino se ha señalado su preciosismo audiovisual muy bello en ocasiones y sobresaturado en otras; sus referentes constantes al mejor cine italiano y estadounidense… y su debilidad por las fórmulas.
Las primeras secuencias de montaje musicales de "The Young Pope", la primera serie del cineasta, son sorprendentes y maravillosas… pero repite tanto la fórmula que acaban por ser estériles, sin decir o hacer algo con los personajes y la historia.
Pero parte de responsabilidad es también de las líneas argumentales, tan caprichosas y volubles (aunque menos insoportables) como el Papa protagonista (de apariencia Armani y pensamiento de Ayatola). ¿De qué trata esta serie?
Si bien el montaje de las diferentes tramas es desconcertante, la serie entera vale tan sólo por algunos sus planos increíbles.
Si el cardenal Voiello, sin duda el mejor personaje de la serie y uno de los villanos más entrañables de la historia, no fuera solamente un irreductible "tiffoso" del Napoli, si fuera seguidor de la Premiata Fornería Marconi, Vasco Rossi o Rita Pavone, la serie hubiera ganado mucho a nivel sonoro. La música y el sonido interno (diegético) son estupendos.
Pio XIII debe desaparecer por el bien del audiovisual euorpeo... #críticadelaudicionnula


7 de agosto de 2017
Es como si los productores musicales de la tercera temporada de Leftovers se hubieran hallado en un dilema: con el presupuesto que tenemos nos alcanza o bien para comprar los derechos de un par de buenos temas (o sus versiones) o bien para adquirir muchos temas viejos con algunos derechos vencidos o baratos.

Eligieron lo segundo con resultado desigual:

Los procesos de distanciamiento irónico producto del uso de músicas prexistentes anempáticas se homogeneizaron mucho.

La zozobra que provocaba la escucha de alguna versión extraña de temas famosos en la segunda temporada, se articulaba muy bien con algunos principios argumentales de la historia (¿qué pasa cuando los fundamentos básicos de nuestra existencia se trastocan?).

En la tercera temporada, es como si esas canciones viejas entraran anecdóticamente en el espacio de la historia narrada (aportan información sobre lo que se cuenta); pero pierden poder de gestión en las relaciones del espectador con las estrategias narrativas y el dispositivo audiovisual.

Con todo, es una seria extraordinaria....#críticadelaudicionnula



24 de julio de 2017
Entre muchas de las virtudes de The Handmaid's Tale está el no haber esperado a que terminara la primera temporada para aumentar el presupuesto y la calidad de la producción musical (como se suele hacer).
El capítulo piloto fue suficiente para medir el potencial y límites de la BSO de Adam Taylor (música a lo Giacinto Scelsi pero hipster). Así que a partir del segundo capítulo compraron derechos de música preexistente (originales y versiones) que gestionan con gran destreza narrativa: otro de sus aspectos deslumbrantes, la estupenda narración audiovisual.
Distopía terrorífica para la era Trump.... #críticadelaudicionnula


21 de julio de 2017
El spot publicitario más largo y caro de la historia!! Las interminables secuencias de montaje (de irreductible estética publicitaria) en ocasiones logran su cometido: construir empatía entre los personajes y con nosotros. Pero son inútiles a nivel narrativo. Tienen que usar personajes cuyo única función es contarnos verbalmente lo que está pasando. #críticadelaudicionnula 

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